Publicado: 12 de Noviembre de 2015

El Ayuntamiento coloca limitadores de ruido a los locales de ocio


El control del volumen del sonido comenzará por el 501

La concejala responsable de este plan   .

El Ayuntamiento de Roquetas de Mar ha comenzado a colocar meedidores de sonido a distancia para el control de la contaminación acústica en los locales de ocio, “con el objetivo de compaginar el atractivo de las distintas zonas de ocio con el descanso de los vecinos”, en palabras de la concejal del Área Ciudad Saludable, Francisca Toresano.


Para ello, explica la edil, “se ha está llevando a cabo, en colaboración con una empresa, la colocación de un nuevo sistema medidor del sonido en todos aquellos locales que cuentan con licencia como locales de música”. Este limitador se mantiene en todo momento conectado a un sistema informático que recoge la información y controla dos aspectos fundamentales: que no se superen los 90 decibelios permitidos por la normativa, y que los locales cumplan con los horarios de cierre establecidos.

90 decibelios  Francisca Toresano aclara que la ordenanza municipal, aprobada hace unos meses, se ajusta a la normativa regional sobre contaminación acústica, que establece los 90 decibelios como límite permitido. “Y además, especifica que los locales con licencia deben poseer un sistema limitador con telegestión, por lo que lo que estamos realizando desde el Área es precisamente facilitar a los hosteleros que cumplan la ley”, añade. Por ello, la medida ha tenido una buena acogida por parte de los hosteleros. “Por ahora, hemos iniciado la colocación de estos medidores en los establecimientos del Centro Comercial 501 en Aguadulce, donde los empresarios han mostrado su total predisposición a colaborar con el Ayuntamiento”, afirma la concejal.


“Estamos pendientes de tener otras dos reuniones, con los propietarios de locales de otras zonas de ocio del municipio, para explicarles que este nuevo sistema no busca en ningún modo castigar ni tiene un afán recaudatorio”, mantiene Toresano.  El Área realizará un seguimiento semanal de los datos recogidos por los nuevos limitadores, de manera que puedan tomarse las medidas necesarias en el caso de que no se cumpla la ordenanza de contaminación acústica.